8.28.2015

La tentación de mis días


Simplemente llegaste sin anunciarte y te fuiste sin despedirte causando en mi lo peor que podía sentir: Amor; y hoy solo siento nostalgia, lejanía, tristeza e impotencia. No me digas que no, es clásico el fingir y te lo digo yo: Que soy buena en mentir.

Ahora pasarán los días y continuaré con este ilusa monotonía en la cual simplemente te recuerdo en sueños hasta que nuevamente mi corazón torpe y confuso vuelva a sentir la emoción e impaciencia cuando se acelera al ver a alguien.

Y tú, ¿No te engañas nunca?

4.16.2008

LA NOVATA


Para demostrar que pueden alcanzar muchas cosas – aunque no todos lo logran – muchos jóvenes se empeñan en sobresalir a su manera, a su estilo, en este mundo que les brinda las oportunidades pero a pesar de todo no lo encuentran. Tampoco se puede decir que no existan las esperanzas, sin embargo son los mismos padres y la sociedad que mandan a jóvenes - muchos con talento – a hundirse en sus sueños y no logran convertirlos en realidad. La historia de Jimena (*) nos da un ejemplo más real de ello.

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia(*) Los nombres de las personas han sido modificados para mantener su identidad en secreto
______________________________________________________
Los rayos del sol empezaban a lastimar sus ojos, “¡Despierta ya es hora!”, fue lo único que escuchó en toda la mañana, sus padres salieron con destinos diferentes para realizar sus actividades diarias y se había quedado dormida. Era Jueves y todo hubiera seguido de lo más normal, pero algo en su subconsciente obligó a su cuerpo abandonar la cama. El despertador suena marcando las 10:00 a.m., abrió los ojos de par en par asustada y en menos de 10 minutos estaba saliendo de su habitación, bajo las escaleras, cogió un pan con queso que se encontraba en la mesa del comedor, no se detuvo ni para tomar el jugo de naranja. La prisa tenía justificación, hoy era su primer día, el día que iba a demostrar el por qué escogió la carrera que sus progenitores no aceptaban, pero ella buscaba abrirse por sí misma.

Detuvo al primer auto que apareció, cualquiera que lleve a Pardo, su destino era Chimbote. En todo el recorrido se sentía nerviosa, a través de la ventana veía una ciudad fría, el cielo nublado, los autos tratando de ganar a los otros. La mirada la tenía inquieta y también estaba angustiada, llegaría tarde.

El carro se frenó en la esquina de Av. Pardo con Aviación, se percató que el carro la había dejado a una cuadra del lugar que pidió al chofer, no tuvo tiempo de protestar. Eran las 10:30 a.m., estaba lista a aceptar una llamada de atención, quizás le dirían: “Fue un gusto, pero no necesitamos personas con este tipo de conductas” o el rollo que siempre oía “Lo siento, pero la puntualidad es primordial, y no cumple con los requisitos”. Su mente se turbaba con todo, es verdad que la primera impresión nunca se olvida, pero no todo es lo que uno imagina.

LA PRIMERA IMPRESIÓN CASI NO CUENTA
El edificio no era nada fuera de lo normal, ubicado en un pasaje, la distancia era muy angosta, pero no impedía que los autos pasaran por ahí, la fachada de la casa era de mayólicas blancas que más parecían cremas, el portón era de metal pintado del mismo color, tenía cuatro pisos, en cada piso tenían ventanas de sistema directo y la gran antena que sobresalía de la azotea. “Parece más una casa que un canal”, pensó. Tocó aquel frío metal, sus nervios se apoderaron de su cuerpo cuando nadie salía a abrir la puerta, sus esperanzas habían caído, insistió una vez más, nadie.

Dio unos pasos atrás, quería regresar a su casa y olvidar todo, de pronto pensó en su padre, en esa sonrisa triunfal al ver su caída, se detuvo en seco, iba a tocar cuando una voz del cuarto piso le grita: “¿Quién es?”, era una voz fémina, retrocedió para verla y solo atinó a decir: “Soy la…practicante”, se apagaba su voz pero su postura era muy firme. Habían pasado cinco minutos desde que la señorita le dijo que le abrirían la puerta, creía que de cierta forma lo estaban castigando por su tardanza al no abrirle, luego volvió a salir la chica y le indicó que se fuera a la Plaza de Armas que ahí estaría esperando el periodista, que se habían comunicado por teléfono y que ahí lo encontraría, con la misma rapidez se volvió a meter al interior del edificio. Estaba incrédula, ni siquiera verificarían si era cierto o no lo que decía, solo le dijeron donde debía ir y listo.

EL EXTRAÑO SUJETO
Se dirigió a la Plaza de Armas, esta vez pudo comprobar lo que su padre siempre le decía: “Hay dos tipos de personas: los que trabajan para vivir y los que viven para el trabajo”, ahora lo entendía, las personas no se detenían, vivían su realidad, había gente en la esquina del puesto de periódicos leyendo los titulares, las mujeres que gritaban para que vengan a probar el irresistible choclo sancochado, le parecía todo extraño, nuevo, esto ni siquiera se lo imaginó, pero ahí estaba en medio de esas calles sin nombre para muchos pero conocidos por todos.

Al fin llegó, pero tenía una duda, como reconocería a la persona con quién haría sus prácticas, acaso sabe algo, sabe cual es su nombre. “ERROR”, pensó. Regresar no podía, así que respiro profundo y luego de dar un par de vueltas por toda la plaza, se sentó en una de las tantas bancas que estaban frente al municipio. Luego de 15 minutos de espera, un tipo se le acercó, era un hombre de más o menos 28 años, de tez morena, contextura normal y de estatura mediana; “¿Tú eres la practicante?”, “Sí”, “Bien, me llamo Héctor, soy el periodista del canal y vas a practicar conmigo, y tú te llamas..?”, “Me llamo Jimena, pero ¿Cómo sabías que soy la practicante?”, “Es que todos en su primer día se ponen así como si estuvieran perdidos”, “Ah…”. Luego de ese intercambio verbal y un breve silencio que resultaba incómodo, le hizo mención de todos los lugares que irían, empezarían en ir a la SEINCRI, El Hospital La Caleta, luego al Ministerio de la Producción, pasarían por la comisaría que se encuentra por el municipio, y luego volverían a la plaza de Armas.

“Cargaste la batería de tu cámara, verdad?”, “Sí”. Él solo sonrío, y así fue como recorrieron en un tiempo recórd todo, “Dame tu cámara”, “Toma”. Sin decir nada le enseñó como debía de obtener un encuadre, pero no habían conseguido “notas” en ese día, entonces ella se sintió culpable. “lo siento, no quería llegar tarde”, “Descuida, es tu primer día”. Los demás “periodistas” se quedaban mirándola como si nada, ella se sintió extraña, pero no quería acobardarse, no ahora.

Y LA NOTA DEL DÍA ES…
Eran cerca de las doce del mediodía, había salido el sol y quemaba con fuerza. “Suerte, que traje mi gorra”, pensó. Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando un fuerte sonido como de un disparo la sacó de su estado pasivo. “Vamos rápido, ya empezó”, fue lo único que escuchó para salir tras de él. Era una manifestación de profesores, “SUTEP” así se hacían llamar y así lo gritaban, ¡El SUTEP NO SE RINDE!... El motivo, la gran mayoría se negaba a acatar una orden del Gobierno, un examen que daría como resultado el coeficiente e inteligencia de los profesores, en un punto de vista estaba muy bien, sin embargo ellos lo veían como una amenaza como una táctica del régimen político para desocupar más plazas y así tener más vacancias para sus escogidos. O al menos así lo planteaban.

“Acaso es posible, es real, en menos de cinco minutos todos los periodistas estaban ahí como abejas que van al panal a perseguir a su reina, era asombroso”. “¡Ven!”, una voz le saco de sus trance, reaccionó y empezó a grabar a todas las personas que estaban ahí, su asombro fue mayor cuando reconoció a sus profesores de secundaria, que al verla, se acercaban y le decían; “¡Bien, hija, graba la injusticia!”, este hecho hubiera pasado inadvertido, pero alguien de la prensa se dio cuenta, de un momento a otro todos la veían, en ese momento hubiera deseado ser invisible, pues ella era la novata, como podían creer que tendría un acercamiento con esas personas y de una manera tan familiar, debido a que muchos de los maestros se acercaban a saludarla y como una persona con modales correspondía al saludo.

En esa marea de gente, Héctor la jaló – y no de manera literal – del brazo y le dijo que se concentrara de lo contrario no conseguirían las imágenes, no había duda estaba molesto. Entonces retomó su tarea capturar imágenes, se dio cuenta de la otra cara de la moneda, ya no habían saludos, al contrario venía la avalancha de las palabras que eran las prohibidas para sus alumnos, al menos en las horas de clases, con pancartas que tenían con letras grandes: ¡NO AL EXAMEN!, y arengas como: ¡EL SUTEP NO SE RINDE, COMPAÑEROS UNIDOS JAMÁS SERÁN VENCIDOS!. La policía llegó con todo, protectores de piedra, cascos, perros, camionetas blindadas, hasta armas para disparar perdigones y bombas lacrimógenas si la situación se volviera extrema. Hasta que un desadaptado empezó a tirar pintura amarilla y huevos a los profesores que fueron a rendir su examen, “Ahora empieza lo bueno – dijo – no dejes de grabar”.

Y no se equivocaba, la policía empezó a dispersar a los “laberintosos” y arremetieron con todo, trataron de bajarles la moral con los perros, algunos se corrían para no ser perseguidos, otros se acercaban con cautela para tirar más huevos y como bandidos empezaron a correr para evitar ser capturados, pero no lo lograban, los maestros al ver que sus colegas eran llevados a la camioneta fueron a su “rescate” y empezó el forcejeo con la policía para que no vayan al calabozo, al parecer seguían la filosofía de los tres mosqueteros. El preciso instante que una profesora empezó a patear a un policía y como venía otro por detrás con un perro y sin bozal, lo tenía ya grabado, nadie más lo había hecho, para ella era su exclusiva, su punto del día. “Lo grabaste”. Ella afirmo con la cabeza. “Bien, entonces vamos al canal a bajar las imágenes”. Ambos se fueron dejando a una multitud que poco a poco disminuía.

LA TELEVISORA
Llegaron al mismo lugar que le indicaría a donde debería ir, estaban parados frente a esa puerta de metal, luego se abrió una rendija y se cerró al mismo momento. Un fuerte sonido le indicó que era el momento de ingresar al lugar que deseaba llamar “mi trabajo”, pero sabía que estaba muy lejos de ello.

“Ahora bajaremos las imágenes al computador para que luego las edite en la tarde”, fue lo único que dijo, para luego subir por unas escaleras. Estaba ahí estática, sin moverse, luego reaccionó y siguió el mismo camino que su “guía?”, lo pensó con ironía. El pasillo era frío no había luz, tenía que ir al cuarto piso, así que caminó sin detenerse, la escaleras tenían barandales solo las que conectaban el primero con el segundo, las restantes tenían un gran vacío por ambos lados. Al llegar, vio un lugar que se podría llamar como la sala de espera, se acomodó en el mueble y espero. A su izquierda pudo observar un cuarto donde se hallaban dos personas que se encontraban manejando los controles de mando, al parecer allí es donde ponían lo que iba o no en la programación, más allá había otra puerta que llevaba al set de grabación, un ambiente muy chico pero que la parecer se las arreglaban para transmitir sus programas, y a su derecha estaba lo que llaman la sala de la isla de grabación, ahí tenía que ingresar para descargar las imágenes. Así que se armó de valor y abrió esa puerta, grande fue su sorpresa al no encontrar a alguien que la asesore en ese momento.

Así que decidió esperar. Al cabo de media hora aparece Héctor y le dice: “¿Ya las bajaste?”. “¿Cómo?, si yo no sé manejar eso”. “A no sabes, entonces me hubieras dicho para enseñarte”. “Ni siquiera me preguntó”, se decía. Entonces encendió la computadora y le dijo: “Esta es la única vez que te enseñó, la próxima lo harás tú”. Cuando estuvo operativa la máquina, entonces le enseñó a manejar el programa STUDIO 11 y como debía de conectar su cámara con la computadora y la carpeta a la cual debía de guardar la descarga.

UNA NUEVA OPORTUNIDAD
Finalizada la descarga, se disponía a irse, pues creía que había acabado con su trabajo. Pero no todo es lo que se cree. Ingresó de un momento a otro una chica, la reconoció al instante, era la misma quién le indicó a donde debía ir en la mañana, y le dijo: “Hola, me llamo Mónica, soy la secretaria del canal”. “Hola, me llamo Jimena soy…”. “La novata”, se adelanto Héctor. Ella solo asintió.

Mónica le hizo un gesto diciendo que la siguiera. Bajaron al tercer piso, ahí le hizo esperar cinco minutos luego le dijo que pase. Al entrar se encontró con alguien que por el ambiente y por la seriedad de su rostro logro deducir quién era, El dueño del canal. “Así que tú eres Jimena, soy Gerardo Crisol, gerente general del canal; no empezaste muy bien el día, llegaste tarde; pero en este canal reconocemos el talento cuando lo vemos y también por estar con escaso personal, espero que sea la última vez, y bla bla bla “, Jimena se concentró más en el ambiente, documentos por aquí y allá, era más chico que su habitación, despertó de ese estado de observación cuando escuchó “…así que esperamos contar contigo mañana, y que no se repita lo de hoy, pero eso sí no reconocemos pasajes y tampoco desayuno ni almuerzo, ENTENDIDO”, finalizó su discurso. “Si descuide, ya me lo habían advertido”. El momento era tenso y luego de una estrechez de manos, salió del lugar.

Fuera esperaba Mónica, “mañana traes tu foto tamaño carnet para darte tu fotosheck, y a las 9 a.m., nos vemos”. Luego, se encerró en su oficina. Lo único que hizo fue respirar profundo y bajo las escaleras, abrir la puerta y salir lo más rápido de ese lugar. Tomó un auto, y sentada mirando la ventana se puso a recordar todo lo que sucedió ese día si fue real o no, pero sabía la respuesta, estaba empezando a construir ese sueño o esa pesadilla que se llama realidad y que tendría que demostrar a su familia que no era un estorbo. Recién iniciaba su camino, trazando su destino...

UNA HISTORIA DE DESAMOR...parte 2


Todos tenemos la esperanza de encontrar al amor verdadero. Correcto.
Yo fui afortunada al tenerlo, aunque por solo unos segundos, no me siento mal por ello, es más estoy orgullosa, sé que no puedo estar con él, eso es lo que cree, sin embargo estoy con él siempre...

“Mi vida era rutinaria, el de una joven de 19 años con una vida normal, amigas íntimas que me apoyaban en los momentos duros de la vida, mis secretos, mis sueños, mis pesadillas, todo lo compartía con ellas y claro ellas me compartían todo. Unos padres maravillosos, siempre estaban allí en las buenas y en las malas, al menos mi padre se llevaba la carga pesada con mis metidas de pata, me hubiera gustado no habérselos dado. Una estudiante común y corriente, eso no me imposibilitaba en salir a fiestas para distraerme. Todo un mundo perfecto...sí claro.

Una noche estaba con suma preocupación pues a pesar de todo no lograba encontrar esa paz que uno siente cuando es totalmente Feliz, no lograba conciliar el sueño, en aquel momento sentí un frío que cubría mi cuerpo, y mis ojos empezaron a pesar cada vez más y más, de pronto vi a un chico que sonreía, me sonreía, tenía un lápiz y un papel, estaba dibujando, me acerqué y vi su rostro con más claridad. Tenía unos ojos risueños que irradia amor sin malicias, su cabello era sedoso y negro como la noche sin luna llena, su sonrisa era con una ternura de niño, su rostro era semejante al color canela, sus manos parecían volar al dibujar, en cada trazo daba vida, su habilidad era un Don de Dios. Luego sonó el despertador y el chico había desaparecido, me levanté sin pensar en nada y constantemente me preguntaba si fue real o un sueño más, opté por olvidarlo, no quise preocuparme por nada. Sin darme cuenta ya eran las 6: 55 a.m. y mis clases empezaban a las 7: 10 a.m. tenía menos de 15 minutos, me vestí lo más rápido que pude, tomé un vaso de jugo y detuve un taxi para llegar lo más rápido posible.

Eran las 7: 05 a.m. me faltaban 5 minutos y avance lo más rápido que pude, de pronto vi en el suelo una hoja que se arrastraba con el viento y llegó a mis pies, lo recogí y para sorpresa mía, el del dibujo era Yo. Me quedé muda, como era posible; iba a indagar de pronto recordé mis clases y me fui corriendo sin querer tropecé con una carpeta que cayó, pero no le di importancia y seguí como si nada. Luego oí una voz que gritaba: ”¡Detente, Detente!”, pensé que se refería a otra persona, de pronto sentí que me tomaron del brazo deteniéndome de improvisto - quién iba a pensar que desde aquel momento mi vida cambiaría para siempre - al voltear mis sentidos se quedaron nulos, pero mi preocupación de llegar tarde me hicieron reaccionar y le abofeteé para que me dejara en paz, entre al salón con las justas, mis amigas me preguntaron si me pasaba algo pues estaba totalmente pálida. Les conté todo desde el sueño hasta el encuentro tan brusco con aquel chico. Mis amigas me aconsejaron que lo olvidara, pero yo no pude sacarlo de mi mente. Aquel día no probé alimento. Me sentí confundida.

A la semana siguiente vi al mismo chico, quería hablar conmigo, de hecho que rehusé. Mis amigas empezaron averiguar a mis espaldas quién era. A la semana siguiente me habían dado su nombre, su edad, su N° telefónico y su dirección; también me fue a buscar, me negué. Al fin y al cabo decidí aceptar tomar con él un café, me contó el porqué me había perseguido aquel día, me quedé muda, era él, el chico que había soñado. Mire a la ventana, él me miraba nervioso. Saqué el dibujo y se sorprendió también de ver allí mi rostro. Salimos de la cafetería, le tomé de la mano con fuerza, él me abrazo sin decir nada, como si me fuera a perder para siempre. Me soltó y en menos de 2 segundos lo perdí, me perdió. Él ahora está triste por mi ausencia, me ama demasiado y yo a él, se culpa de no haberme cogido del brazo, pero sé que entenderá que así la amante haya fallecido, el amor es para siempre. Y yo estaré para siempre con él... Sé que entenderá, si solo cierra los ojos me verá. Yo estoy con él.”

UNA HISTORIA DE DESAMOR...parte 1





Cada uno en la vida sueña con el verdadero amor, estoy en lo cierto.
Pero, es más triste cuando solo queda en el sueño y nunca se hace real.
Esta es una historia que resultará absurda, quizás caerá en la fantasía y en la ficción, déjenme decirles que es Real, tan real que las lágrimas brotan de mis ojos y resbalan en el fondo de mi Alma.

“La vida continuaba sin algún apuro ni prisa, mis amigos eran lo más valioso que existía en mi vida, las fiestas eran el mejor tranquilizante de mi rutina, la universidad era lo mejor para encontrar algo de estudios aunque me encantaba dibujar sobre todo a personas imaginarias en los momentos de mi soledad, tenía la atención de todos y todos eran mi atención, una vida perfecta...eso creía. De pronto una mañana me levanté, me aseé, y todo lo común y corriente, en bicicleta me movilice a la uni, al ingresar al salón no encontré a nadie para sorpresa mía había llegado con una hora de anticipado, me reí a mi mismo, aprovechando mi soledad empecé a dibujar el rostro de una mujer con los ojos llenos de amor pero inquietos, con la forma de la sonrisa de un ángel, el cabello castaño, los pómulos como del color del jazmín, al finalizar el dibujo empecé a soñar su personalidad como el de una mujer sensible pero con seguridad en sus palabras, su voz melodiosa como el coro de ángeles, su forma de bailar como si cada paso fuera a elevarse del suelo y su cabello jugueteaba con el viento... estaba totalmente inspirado que me quedé dormido, de pronto siento un ruido que me hizo retumbar mi cuerpo despertándome de manera súbita. El dibujo ya no estaba.

Salí totalmente desesperado del aula y vi de manera fugaz a una silueta que corría por los pasillos, perseguí esa sombra lo más rápido que pude: ¡Detente, Detente! – grité. Parecía no entender mis palabras, alcancé tomar su brazo, la detuve y al voltear ella deslizó sus cabellos hacia un lado, juro que mi voz había desaparecido, mis ojos se quedaron mirándola, estaba con el tiempo detenido, de pronto una cachetada de su mano derecha me devolvió a la realidad. ME miró enfadada y se fue a su salón de clases. ME quedé inmóvil, pero ya sabía donde estudiaba. Al finalizar el día me quede todo el día como IDO, no probé alimento alguno, será acaso real o era un mal sueño. A la semana siguiente fui a buscarla, ella me reconoció, iba a evitarme, pero le dije que por favor NO se fuera y me de tiempo para explicarle, ella accedió pero en otra ocasión. Insistí la siguiente semana, ella se rehusó. Averigüe su nombre, su edad, su dirección y su N° telefónico. A la semana siguiente ella accedió con el fin de qué la deje en paz, no sabes cuanto me alegre.

Fuimos a tomar café, le explique el porqué la había perseguido aquel día y que me disculpe de la manera tan tosca como la traté, ella miraba la ventana con cierta paz, hubo un silencio inquietante, luego ella me miró y me dijo: tu dibujo es muy bello, pues soy yo. Mi mente quedo nula. Luego saco el dibujo y efectivamente, era ella. Me dijo que ella pasaba por los pasillos, de pronto un viento trajo hacia ella el dibujo hacia sus pies, miraba a todos lados y no supo de donde. Supe desde ese momento que era ella, la chica con quien soñaba para mis inspiraciones, mi felicidad estaría completa, pero no fue así.



Al salir de la cafetería, ella me cogió de la mano, sin decir nada la abracé con el alma. La vi alejarse de mis brazos y en menos de 2 segundos, la vi morir. Fue un auto y se llevó mi alma.”

4.10.2008

SI me dieras dos minutos






"Debo de pensar que estoy loca


quizás estoy fantaseando


pero ¿ Que puedo hacer para olvidar tu risa?"




Si el amor es Dulce, pero también es doloroso, o me van a mentir al decirme que no puedes dejar de pensar en la persona que estampó una huella tan honda en tu mente, en tu corazón...en tu vida.

Nos refugiamos en los recuerdos, pero siempre tenemos ese vacío que nos sumerge en las canciones más sublimes, más "románticonas" por decir. Y buscaremos los ¿xq?, seguiremos dándole mil vueltas a todo y al final llegaremos en donde empezamos, en la nada.
Para todos mis amigos que lloran porque un amor se fue, dejenme decirles que Uno ama sin pensar si la otra persona nos corresponderá, uno se enamora porque el corazón nos ciega los sentidos (en general). Ahora pues si EL AMOR es CORRESPONDIDO, lucha, no lo descuides, pues ya lo decía un cantante salsero:
"El cariño es como la flor que no se debe descuidar...
porque siempre hay alguien que ...
espera poderla llevar"
Dicho esto... solo me queda decirte.. A TÍ, LA PERSONA QUE ME HA HECHO REVOLCARME EN MIS SÁBANAS FRÍAS CADA VEZ QUE ESCUCHO A GIANMARCO con su tema: CANCIÓN DE AMOR, que TE AMO. Aunque no lo sepas...